Detalle de una viña

Viñedos

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Terroir
Cepa y tierra

El suelo

La finca “La Revilla” está ubicada a más de 915 metros sobre el nivel del mar. Sus suelos, en páramo, son pobres, poco profundos y de composición arcillo-calcárea, lo que influye positivamente en los ciclos de maduración de la uva facilitando, entre otros factores, la acumulación de aromas y retención de acidez en las bayas. La finca alcanza actualmente 60 hectáreas y se encuentra parcelada para separar los suelos de composición más caliza, con viñedos en vaso de mayor edad que aportan vinos más minerales, finos y elegantes, de otras parcelas con vetas más arcillosas que dan mayor cuerpo y fruta.

En la localidad de Piñel de Arriba, a 850 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la parcela “Finca Santa María” donde tenemos 9 hectáreas en propiedad. Un terreno en ladera con suelos más profundos, frescos y arcillosos, que cuentan con más materia orgánica y producen uvas muy concentradas de maduración más temprana. De esta finca, proceden nuestros vinos de ensamblaje más frescos y afrutados.

Suelo para vinos
Tierra para plantar vid

La vid

Cepa Valtravieso

El viñedo de Valtravieso se encuentra en su plenitud. La edad media de las cepas es de unos 25 años, aunque nuestro viñedo más antiguo ya tiene más de 40 años. El 44% de nuestro viñedo podemos considerarlo muy viejo, y se trata de viñedo de la plantación original.

Trabajamos con una densidad de plantación controlada que nos permite obtener muy buena calidad de uva con un rendimiento adecuado por debajo de los que establece el Consejo Regulador.

En la plantación actual, principalmente contamos con la variedad Tinto Fino como apuesta clara por la variedad autóctona, pero también tenemos las variedades foráneas como la Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec. Nos sentimos muy orgullosos del trabajo que hacemos con el Cabernet Sauvignon y el Merlot en altura ya que son variedades que están al límite de la maduración a esta altitud y en las condiciones meteorológicas propias de la D.O.

La edad media del viñedo de la parcela “Finca de Santa Maria” es de 15 años. Unas uvas que utilizamos mayoritariamente en nuestros vinos de ensamblaje, dejando las del páramo de “La Revilla” para nuestros vinos más singulares.

Racimo de uvas Valtravieso

Nuestras manos

Valtravieso apuesta por su viñedo, y por ello cuidamos las prácticas vitícolas que son fundamentales para marcar la identidad de nuestros vinos y de la bodega: el terroir.

Buscamos vinos honestos que muestren el terroir del que proceden y para ello llevamos a cabo tareas simples, pero con mucho rigor. Trabajamos una viticultura de precisión, en la que la toma de datos es importante para mayor conocimiento del medio y de la viña, pero siempre atendiendo a la lógica. Contar con viñedos en páramo, donde el viento sopla de forma constante y dificulta las enfermedades fúngicas, nos permite realizar prácticas de cultivo ecológico, con la filosofía de respeto máximo del suelo y las vides.

Cepa de Valtravieso y caja para recoger uvas

El trabajo manual es mayoritario para nosotros en el viñedo: poda en verde, desnietado, deshojados, eliminación de racimos si hay exceso de producción o no hay suficiente madurez (al final del envero), vendimia, etc. Buscamos la máxima fruta en el vino y, para ello, intentamos no sobremadurar la uva. Catamos uvas a diario al final del proceso de maduración y realizamos análisis semanales para vendimiar en el momento adecuado de madurez.

De la mano de viticultores, realizamos cata de uvas continua y análisis de madurez. Una colaboración permanente que, a lo largo de los años, les permite conocer nuestras necesidades y mejorar constantemente la calidad que nos ofrecen.

Además, compramos uva de las zonas de “La Aguilera”, “Roa” y “Pesquera”, “Fuentenebro”, “La Horra”, etc., buscando distintos componentes (calidad, elegancia y finura, estructura, trutosidad…) para nuestros vinos de ensamblaje.

Cortando un racimo de uvas