Por eso, cuando hablamos de Nogara 8 meses, hablamos de una nueva imagen que pretende revelar más y mejor lo que este vino es desde su origen: Un verdejo con crianza que conquista por su frescura, elegancia y carácter propio.

En esta nueva etapa, Nogara se viste diferente, pero sigue hablando el mismo idioma: la pureza varietal, el terroir y la búsqueda de precisión. Un vino que no es complaciente, que no quiere ser todo para todos, sino algo muy claro para quien sabe lo que busca.

Un vino blanco con origen… que no se disfraza

En las próximas líneas te contamos por qué Nogara 8 meses no es un blanco más. Te explicamos cómo lo elaboramos, por qué decidimos renovar su imagen y qué sigue intacto en su carácter. Hablaremos también de la selección de viñedo, de la crianza sobre lías, de cómo evoluciona en botella y con qué platos saca lo mejor de sí.

Este es un vino para quienes disfrutan descubriendo. Así que adelante.

¿Qué hace diferente a Nogara 8 meses?

La selección de viñedo no es una anécdota: es el punto de partida

Nogara nace de una selección de viñedos en dos expresiones complementarias: por un lado, viñedos centenarios en vaso que fermentan y realizan su crianza en barrica y foudre, y por otro, viñedos de entorno a 20 años que fermentan en acero inoxidable. Tras la fermentación, el vino permanece 8 meses sobre sus lías, afinándose hasta encontrar su punto óptimo antes del ensamblaje final. El resultado es un Verdejo con notas de manzana y pera, sutiles matices vegetales y recuerdos varietales como hinojo fresco. En boca es elegante, largo y persistente, con una textura envolvente y un final sabroso.

Aquí no hay fruta tropical ni exuberancia: hay precisión, verticalidad y una frescura que aguanta la crianza sin perder identidad.

Crianza sobre lías: textura y profundidad, sin esconder el origen

Durante ocho meses, el vino permanece con sus lías finas, haciendo un trabajo silencioso pero profundo. Parte en depósito de inox, parte en barrica de roble francés y foudre. No buscamos marcar con la madera, sino acompañar. El resultado: un vino blanco que combina frescura y volumen, con un perfil aromático, sedoso y complejo.

Un blanco con capacidad de guarda

Sí, Nogara puede envejecer. Y lo hace bien. La acidez natural que tiene de origen, más el trabajo sobre lías, le permite afinarse en botella durante al menos 3-5 años. Evoluciona hacia notas más complejas, sin perder esa frescura que lo hace único.

Nueva imagen, misma filosofía

¿Por qué cambiar lo que ya funcionaba?

Porque no se trata de funcionar, sino de ser coherentes. En Valtravieso llevamos años trabajando en una línea más clara, más honesta, más vinculada al suelo y a las personas que trabajan la viña. Queríamos que esa filosofía también se viera por fuera. Nogara necesitaba una imagen que reflejara esa evolución.

La nueva etiqueta habla de origen, frescura y elegancia. Nada accesorio. Solo lo necesario. Como el vino.

Una estética que encaja en una visión de conjunto

El cambio de imagen de Nogara no es aislado. Forma parte de una revisión general de todos nuestros vinos de terroir. Queremos que quien tenga una botella de Valtravieso delante, entienda de un vistazo de qué va la historia. Y la historia va de vinos con carácter, vinculados al lugar, sin artificios.

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Cómo se hace Nogara: ni más, ni menos

Selección en viña: precisión antes que cantidad

Nogara no sale de cualquier uva ni de cualquier parcela. Trabajamos con selección de viñedo buscando maduraciones lentas y equilibrio natural. Vendimia manual, con selección de racimos a pie de cepa. Solo lo que realmente cumple entra en bodega.

Fermentación cuidada y crianza con criterio

La fermentación se hace en frío, buscando conservar lo mejor de la variedad. Seleccionamos una parte de viñedos centenarios, los cuales fermentan y realizan su crianza en barrica y foudre, y viñedos en espaldera, que fermentan en acero inoxidable. Después de la fermentación dejamos que el vino repose en sus propias lías tanto en barrica como en depósito durante 8 meses. 

Después, las lías finas hacen su trabajo: textura, volumen, complejidad. Y todo eso sin perder la frescura de partida.

Embotellado

Nada de clarificaciones agresivas ni filtrados invasivos. Nogara llega a la botella con lo justo para que sea estable, pero sin perder lo que lo hace auténtico. Es posible que encuentres un poso natural. No pasa nada. Es parte del vino.

Así es Nogara en copa

En vista

Amarillo pálido, reflejos dorados. Limpio, brillante, elegante. Todo en orden.

En nariz

No es un festival de fruta. Y no lo pretende. Aquí hay manzana verde, flores blancas, toques de levadura fina, hinojo y un fondo mineral. Si le das tiempo en copa, te lo devuelve con creces.

En boca

Entrada fresca, tensa. Volumen medio, con textura sedosa. Final largo, ligeramente salino. Es un vino que habla con precisión, sin necesidad de levantar la voz.

¿Con qué disfrutar Nogara?

Platos que le van como anillo al dedo

  • Sushi, sashimi y cocina asiática elegante
  • Aves y carnes blancas con salsas suaves
  • Quesos semicurados, tipo Comté o Manchego joven
  • Arroces de setas, trufas, caza menor

Nogara no busca dominar el plato. Lo acompaña. Lo levanta.

Momentos para abrirlo

  • Una cena tranquila con gente que aprecia el vino.
  • Una cata donde los blancos tienen su sitio.
  • Un regalo para quien aún cree que “el blanco es para el verano”.

¿Qué lo diferencia de otros blancos?

La mejor manera de entenderlo es catarlo. Pero si estás en ese punto previo en el que necesitas referencias, aquí tienes algunas ideas.

Nogara no es un blanco de consumo rápido, ni un Verdejo al uso. No está diseñado para impactar con aromas tropicales ni para desaparecer en boca tras el primer sorbo. Es un vino que conquista desde el primer instante y que sorprende cuando evoluciona. Tiene frescura, pero también peso. Tiene nervio, pero también calma.

En un mercado donde muchos blancos se parecen demasiado entre sí, Nogara marca una línea clara: la del vino blanco, con recorrido, con intención. Eso, hoy, sigue siendo bastante excepcional.

Nogara, un blanco que no necesita disfrazarse

Nogara 8 meses Valtravieso no es un vino simple. Tampoco lo pretende. Es un blanco, con cuerpo, con acidez, con recorrido. Su nueva imagen no es un lavado de cara, es una forma de mostrar con más claridad lo que siempre ha sido: un vino honesto, con la mirada puesta en el origen y en la pureza varietal, y una forma muy concreta de entender el terroir.

Para quien busca un blanco que se salga del guion, sin perder el norte, Nogara es una gran elección. Porque hay vinos que nacen para gustar a todos… y otros que nacen para quedarse contigo.

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Nogara 8 meses sobre lías – Valtravieso 

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