Tras un año intenso de consolidación, expansión y nuevas certificaciones, la bodega se prepara para una etapa decisiva en su trayectoria. Para conocer de cerca el balance de 2025 y los planes para el futuro, hablamos con Pablo González Beteré, Director General de Bodegas y Viñedos Valtravieso.

2025: un año de siembra, logros y transición

¿Qué balance haces del año 2025?

En términos generales el 2025 ha sido un buen ejercicio. Se ha producido la consolidación del equipo comercial con nuevas incorporaciones, lo que nos está permitiendo construir un gran equipo para abordar una nueva fase de crecimiento en los próximos años. 2025 ha sido un año en el cual hemos finalizado la fase de plantación de nuestra Finca, alcanzando el objetivo de superficie de viñedo plantado que nos habíamos marcado con 85 hectáreas totales. Con ello, podemos decir que estamos preparados para poder elaborar, con un viñedo propio de calidad, vinos con un claro enfoque de terroir que expresen nuestro páramo calizo.

Logros del año: viñedo ecológico y más identidad en cada botella

¿Cuáles han sido los principales hitos del año?

Desde el punto de vista vitivinícola el gran logro ha sido terminar la plantación de viñedo en toda la superficie disponible de nuestra Finca. Pero más allá de la inversión realizada, podemos decir que en 2025 hemos obtenido la certificación de viñedo ecológico, por lo que, de esta nueva cosecha, nacerán los primeros vinos ecológicos de Valtravieso. El concepto de vino “ecológico” no es algo que nos obsesione en sí mismo, pero es un paso más dentro de nuestro compromiso de sostenibilidad hacia lo sustentable y, objetivamente, hay mercados internacionales que cada vez solicitan más este tipo de productos, por lo que debemos intentar cubrir esa demanda.

Equipo renovado y preparado para el crecimiento

¿Qué novedades ha habido en el equipo?

Durante el 2025 se incorporó la nueva Delegada Comercial para la zona de Cataluña, Levante y Baleares, cerrando el proceso de renovación de todo el equipo comercial que se inició a mediados del 2023. Ahora tenemos un equipo con mucha experiencia y gran motivación para abordar los retos de crecimiento que tenemos tanto en el mercado nacional como en la exportación.

Exportación: despacio, pero con paso firme

¿Qué tal ha ido la expansión internacional?

Ha sido un proceso lento pero constante. La expansión en los mercados de exportación está siendo lenta, como era de esperar, pero empezamos a ver los resultados después de 2 años trabajando duro y visitando los cuatro continentes. Hemos conseguido crecimientos en varios estados de USA, Reino Unido, Centro América y Sudeste Asiático. Ha sido un año con muchas aperturas que darán un impulso en 2026 a nuestro negocio en el área de exportación.

Nogara Viñas Viejas: la gran sorpresa del año

¿Qué vino ha sido la sorpresa del año?

En 2025 hemos reenfocado nuestro proyecto en la D.O. Rueda con el lanzamiento del nuevo vino Nogara Viñas Viejas y la reformulación de nuestro VN mejorando su imagen y contenido bajo el nombre Nogara 8 meses. Nogara Viñas Viejas es un vino nacido de viñas prefiloxéricas, fermentado en barrica y criado sobre sus lías durante 12 meses. Podemos decir que ha sido una muy grata sorpresa por la excepcional aceptación que ha tenido, tanto en el mercado nacional como en exportación. Es un vino de terroir con un enfoque cualitativo que apoya la recuperación del estilo original de la variedad verdejo

Pero para mí, la sorpresa del año ha sido en plural: cada una de las nuevas añadas presentadas en 2025 de nuestros vinos. Sinceramente, el trabajo que estamos haciendo, tanto en viticultura como en enología, permite estas maravillosas sorpresas de comprobar que cada nueva añada supera el listón marcado por la anterior, con independencia de la climatología sufrida en ese año. La percepción que tenemos es que el trabajo bien hecho tiene recompensa y que la experiencia acumulada en un viñedo tan singular y exigente como es el nuestro, en el páramo de suelo calizo, por encima de los 900 metros de altitud, da como resultado la superación constante en términos de calidad en todos nuestros vinos.

2026: ilusión renovada y objetivos ambiciosos

¿Con qué enfoque afrontáis el nuevo año?

Con mucha ilusión. Creo que puedo decir que esta ilusión se ha contagiado a todo el equipo, tanto en la parte comercial como en producción y en administración. En 2026 está prevista una actividad comercial muy intensa en todos los mercados, buscando ampliar nuestra base de clientes. Eso nos obligará a la apertura de nuevos distribuidores en el mercado interior, desdoblando algunas zonas donde ya estamos y a abrir nuevos importadores en algún mercado de exportación donde todavía no estamos. Pensamos que el mercado seguirá un poco contraído, pero creo que sabremos superar las dificultades propias del mercado y conseguir los objetivos de crecimiento que nos hemos marcado.

Tendencias en el mercado del vino: menos volumen, más calidad

¿Observáis alguna tendencia destacable en el mercado del vino?

Desde mi punto de vista, creo que hay dos tendencias claras en el mercado a las que no debemos de dar la espalda. Por un lado, está la premiunización en el consumo y, en segundo lugar, el crecimiento en el consumo de blancos en detrimento de los vinos tintos. Percibimos que la tendencia del consumo es hacia una reducción de volumen, pero con consumo más selectivo de vinos más cualitativos. No es tanto el beber por beber, sino disfrutar de la experiencia del consumo de vinos de calidad. El crecimiento que está experimentando en el mercado el consumo de vinos blancos no compensa las caídas que sufre el vino tinto, pero sí me permite vislumbrar un futuro con cierta confianza, ya que la incorporación de nuevos consumidores, especialmente mujeres, se inicia a través del consumo de vino blanco.

Proyecto 2026: Albillo Mayor parcelario en Ribera del Duero

¿Qué nuevos proyectos tenéis sobre la mesa?

Uno de los principales proyectos que abordamos en el 2026 es el lanzamiento de un nuevo vino blanco parcelario, Albillo Mayor, dentro de la D.O. Ribera del Duero. Ya hemos realizado elaboraciones con esta variedad en años anteriores a través de nuestro proyecto de I+D, “El Manifiesto de Valtravieso”, con pequeños volúmenes y testeando el potencial de nuestra plantación de Albillo. Este nuevo proyecto seguirá un estilo muy particular: será un vino que nacerá de una hectárea de viñedo y cada cosecha será lo que la viña esté dispuesta a darnos.

Ribera del Duero y Arlanza: evolución hacia el terroir

¿Qué evolución has percibido en las D.O. donde estáis presentes?

Ribera del Duero ha redescubierto el valor del terroir, dejando atrás el enfoque de grandes ensamblajes. Cada vez más bodegas buscan esa expresión pura del paisaje, como hacemos en Valtravieso. A nosotros nos gusta decir que embotellamos el paisaje de la Finca La Revilla.

Por su parte, la D.O. Arlanza más pequeña y menos conocida está creciendo con fuerza. Hay proyectos muy sólidos, centrados en viñedos de altitud y viñas viejas. Vinos con identidad propia, precisión y elegancia. Se están desmarcando del estilo de otras denominaciones más masificadas y encontrando su propia voz.

El consumidor de hoy: fiel, curioso y exigente

¿Ha cambiado el consumidor de Valtravieso en los últimos años?

Nuestro consumidor es fiel, pero también curioso. Quiere probar cosas nuevas, siempre con foco en la calidad. Está alineado con los cambios del sector, busca experiencias auténticas y se interesa por vinos con historia y con origen. Eso nos reta, pero también nos inspira a seguir evolucionando.