«Debemos conservar el vino en la habitación más fresca, como el sótano o el trastero, porque lo ideal es que la temperatura y la humedad sean constantes, ya que lo contrario puede afectar al vino y, además, resecar el corcho”, indica Ricardo Velasco
El verano invita a compartir una botella de vino durante una comida al aire libre, una cena con amigos o unas vacaciones. Sin embargo, las altas temperaturas también pueden convertirse en uno de sus principales enemigos si no prestamos atención a su conservación.
¿Cómo afecta el calor al vino? ¿Dónde debemos guardarlo? ¿Cuál es la temperatura adecuada para servir un blanco o un tinto? ¿Es recomendable transportar las botellas en el coche durante varias horas?
Para responder a estas preguntas, hablamos con Ricardo Velasco, director técnico y enólogo de Bodegas Valtravieso, quien comparte una serie de recomendaciones para conservar el vino en verano y disfrutar de todas sus cualidades.
¿Por qué el calor afecta al vino?
El vino es un producto vivo y especialmente sensible a las variaciones de temperatura.
Cuando una botella permanece durante varias horas expuesta al calor, el líquido aumenta de volumen y puede ejercer presión sobre el corcho. En algunos casos, este llega a desplazarse ligeramente hacia el exterior, provocando pequeñas pérdidas de vino o manchas en la cápsula y la etiqueta.
Aunque esta situación no siempre significa que el vino se haya estropeado, sí es una señal de que ha sufrido un estrés térmico que conviene evitar.
Por eso, durante el verano es recomendable extremar las precauciones tanto en el almacenamiento como durante el transporte.
1. Guarda el vino en el lugar más fresco de la casa
La mejor forma de conservar el vino es mantenerlo en un espacio donde la temperatura permanezca lo más constante posible.
Como explica Ricardo Velasco:
“Siempre debemos conservar el vino en la habitación más fresca, porque lo ideal es que la temperatura y la humedad sean constantes.”
Si no disponemos de una vinoteca, un sótano, una despensa o un trastero pueden ser buenas alternativas, siempre que no existan cambios bruscos de temperatura.
También es recomendable evitar lugares cercanos a fuentes de calor, como hornos, radiadores o cocinas, así como espacios donde el sol incida directamente sobre las botellas.
2. Sirve cada vino a su temperatura adecuada
Durante el verano, la temperatura del vino aumenta rápidamente una vez servido en la copa. Por ello, es aconsejable enfriar ligeramente la botella por debajo de la temperatura habitual de servicio para que alcance su punto óptimo durante la comida.
Como referencia general:
- Vinos blancos: entre 8 y 10 ºC.
- Vinos tintos: entre 14 y 16 ºC.
Si el vino está demasiado frío, siempre podremos esperar unos minutos antes de servirlo. En cambio, cuando está excesivamente caliente resulta mucho más difícil recuperar el equilibrio de aromas y sensaciones.
3. Transporta el vino con cuidado durante el verano
Uno de los momentos más delicados para una botella suele producirse durante los desplazamientos.
Si viajas con vino durante las vacaciones, lo más recomendable es utilizar una nevera o bolsa isotérmica que reduzca las variaciones de temperatura.
Del mismo modo, conviene evitar dejar las botellas dentro del coche cuando el vehículo permanece estacionado al sol, ya que el interior puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del exterior en pocos minutos.
Una buena planificación durante el transporte ayudará a que el vino llegue en perfectas condiciones a su destino.
4. ¿Es mejor guardar las botellas de pie o tumbadas?
Es una de las preguntas más habituales entre los aficionados al vino.
Según explica Ricardo Velasco, actualmente existen distintas opiniones sobre este aspecto.
Tradicionalmente se ha considerado que mantener la botella en posición horizontal ayuda a conservar el corcho húmedo. Sin embargo, diversos estudios apuntan a que la humedad presente en el interior de la botella puede ser suficiente para mantener el tapón en buenas condiciones.
En guardas domésticas de corta o media duración, lo más importante sigue siendo mantener una temperatura estable y evitar cambios bruscos, independientemente de la posición de la botella.
5. ¿Qué ocurre si el corcho se ha desplazado por el calor?
Si el corcho sobresale ligeramente después de haber estado expuesto a altas temperaturas, no significa necesariamente que el vino esté estropeado.
Como explica Ricardo Velasco, el aumento de volumen provocado por el calor puede empujar el tapón hacia el exterior sin que se produzca ninguna alteración química del vino.
La situación cambia cuando ese desplazamiento se debe a una refermentación en botella, ya que en ese caso se genera dióxido de carbono y el vino puede haber perdido sus condiciones óptimas de consumo.
Ante la duda, conviene revisar el estado de la botella antes de abrirla y valorar tanto su aspecto como sus aromas.
Disfrutar del vino en verano también es cuestión de conservación
Conservar correctamente el vino durante los meses de calor es una forma sencilla de proteger todo el trabajo realizado desde el viñedo hasta la botella.
Mantener una temperatura estable, evitar exposiciones prolongadas al calor y servir cada vino en su rango adecuado permitirá disfrutar de toda su expresión aromática y de su equilibrio en boca.
Con pequeños gestos es posible preservar intacta la personalidad de cada vino y convertir cualquier comida de verano en una experiencia mucho más satisfactoria.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor temperatura para conservar el vino?
Lo ideal es mantener las botellas en un lugar fresco, con una temperatura estable y sin cambios bruscos.
¿Se puede dejar vino dentro del coche durante el verano?
No es recomendable. Las temperaturas alcanzadas en el interior del vehículo pueden afectar negativamente a la conservación del vino.
¿A qué temperatura debe servirse un vino tinto en verano?
Como orientación general, entre 14 y 16 ºC, teniendo en cuenta que la temperatura aumentará una vez servido.
¿Qué temperatura necesita un vino blanco?
Los vinos blancos suelen ofrecer su mejor expresión entre 8 y 10 ºC.
¿Un corcho desplazado significa que el vino está estropeado?
No necesariamente. Si el desplazamiento se debe únicamente al calor, el vino puede mantenerse en buen estado. Si responde a una refermentación, sí podría haberse deteriorado.
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Escrito por
Bodegas Valtravieso
