Este mes de Julio nos está dejando un verano especialmente seco y caluroso, marcado por varias olas de calor que han acelerado el ciclo del viñedo. Las temperaturas elevadas están exigiendo un importante esfuerzo a las plantas y también a quienes trabajamos cada día en el campo. Sin embargo, la ausencia de humedad está favoreciendo una sanidad excepcional, permitiéndonos mirar con optimismo hacia una vendimia que se presenta más temprana de lo habitual.

En el viñedo hemos continuado cultivando los suelos y ordenando la vegetación para favorecer la aireación y la correcta maduración de los racimos. Los trabajos de deshoje, la subida de los alambres y la colocación de los brotes nos ayudan a mantener las plantas equilibradas y las parcelas en las mejores condiciones posibles para afrontar la recta final del ciclo. También hemos comenzado a realizar los primeros aforos, recorriendo cada parcela para estimar la producción que llegará a bodega.

Mientras el viñedo avanza rápidamente, en bodega vivimos uno de los momentos de mayor intensidad técnica del año. Hemos encadenado embotellados y trasiegos a barrica con el objetivo de liberar espacio y dejar las instalaciones preparadas para recibir la nueva cosecha. Aunque julio suele ser un mes más tranquilo desde el punto de vista comercial, para los equipos de campo y bodega está siendo especialmente exigente.

También hemos aprovechado estas semanas para mantener varias reuniones internas y analizar con detalle la evolución del negocio. La coyuntura del mercado continúa siendo compleja, pero estamos convencidos de que avanzamos por el buen camino. Estos encuentros nos permiten revisar prioridades, compartir aprendizajes y preparar un segundo semestre que se presenta lleno de oportunidades.

Entre las visitas del mes, recibimos a la prescriptora Amaia Soto, a quien acompañamos a conocer nuestro proyecto de la D.O. Arlanza. Recorrimos con ella un territorio de viñedos centenarios, altitud y paisajes extraordinarios que volvió a conquistarnos a todos. La jornada continuó en Valladolid, donde compartimos algunos de nuestros lugares de referencia, como el bar de vinos AMA y el restaurante El Bar: dos pequeños caprichos para quienes disfrutan descubriendo propuestas gastronómicas y vinos con personalidad.

Nuestra actividad nacional se ha centrado en visitar a nuestros principales distribuidores y clientes para seguir catando junto a ellos y profundizar en la formación de sus equipos comerciales. En esta ruta viajamos hasta Málaga para visitar Cavala, un restaurante que recomendamos descubrir y donde hemos puesto en marcha distintas acciones de visibilidad vinculadas a nuestro proyecto más experimental, El Manifiesto de Valtravieso. Desde allí viajamos a Madrid para reencontrarnos con La Guisandera de Piñera, un cliente histórico en el que nuestros vinos acompañan una de las propuestas de cocina asturiana más auténticas de la capital. Muy pronto volveremos para presentarles novedades como Valdelobas, una de nuestras interpretaciones más personales y directas del páramo, nacida de una de las parcelas más calizas y elevadas de la finca.

Uno de los grandes hitos del mes ha sido nuestra incorporación a la propuesta gastronómica El Nacional Barcelona y a los diez hoteles singulares de su grupo. Valtravieso Crianza ocupará un lugar destacado en sus cartas, tanto por copas como en formato Magnum, permitiéndonos acercar el carácter del páramo a algunos de los espacios hosteleros más emblemáticos de Barcelona. Como punto de partida de esta colaboración, el 17 de julio celebramos en Idylica una cata de origen dirigida al cliente final, en la que compartimos nuestro territorio, nuestra filosofía y nuestra manera de entender el vino.

En exportación, julio ha sido un mes más pausado debido al periodo vacacional en buena parte de Europa central y al comienzo del verano en Estados Unidos. Aun así, hemos abierto mercado en Belice mediante varias formaciones online y seguimos avanzando en el entorno caribeño, con nuevos pedidos desde Puerto Rico y Florida pese a las dificultades que atraviesa el mercado estadounidense. Corea del Sur, cuya colaboración anunciamos en abril, comienza ahora a dar sus primeros pasos comerciales, al igual que Singapur.

Seguimos, además, muy pendientes de nuestros colaboradores y amigos en Venezuela tras los devastadores terremotos sufridos por el país. Desde Valtravieso queremos trasladarles toda nuestra solidaridad y nuestros mejores deseos para afrontar la recuperación.

Con la mirada puesta en los próximos meses, ya estamos preparando las visitas internacionales que recibiremos en agosto y septiembre y una agenda especialmente intensa para octubre y noviembre. Pero antes, toca terminar de preparar la bodega, seguir acompañando al viñedo y permanecer atentos a un ciclo que este año parece avanzar más deprisa. La vendimia ya se dibuja en el horizonte.